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La Coctelera

Iván y Chiqui

Categoría: textos dedicados a Iván y Chiqui

12 Marzo 2009

La cría y el grandullón (Asturiana, 26/12/09)

La cría y el grandullón son sin duda la amistad más sincera que ha nacido en esa casa. Dos amigos que discuten, hablan, ríen, se reconcilian, en definitiva dos amigos que lo comparten todo, tanto lo bueno como lo malo.

Se buscan para contarse sus alegrías aunque solo sea para darse un abrazo y se buscan cuando necesitan desahogarse.

Son conscientes de sus mutuos defectos y a pesar de ellos se quieren (precisamente en eso se basa la amistad en aceptarse tal cual)

Yo he visto muchas veces como Almduena le dice a Iván que no le dé más vueltas a las cosas y que no sea tan cabezón. Y también he visto a Iván decirle que se equivoca cuando la cría suelta alguna de sus burradas.

Yo veo esto a diario, veo complicidad, cariño y sobre todo AMISTAD, por eso me jode que la gente diga qeu Iván se acerca aella porque no le qeuda otra y que ella se acerca a él porque conveniencia al intuir que Iván era favorito del público.

Iván y Almudena siempre se han llevado bien, la cría era una de las persoans que Iván quería ver llegar a la casa 10. Es cierto que Almu participó en esos aquelarres que el comando G realizaba en torno a la figura de Iván, peor también es cierto que esas críticas que hacía les ha dicho al propio Iván , como por ejemplo que era un cabezón, orgulloso y bastante necio en ocasiones.

Pero la cría nunca habló de él con el desprecio que lo hacen los que están fuera y lo más importante la cría le dio la oportunidad de abrirse a ella, de mostrarse tal cual. Y Almudena lo aceptó y poco a poco fue convirtiéndose en su "hermano mayor" y en el apoyo más importante que tenía en la casa.

Cuando Almudena lloró por no poder salvarlo Iván solo había pasado una nominación (sin contar la que casi todos pasaron para ir a la casa 10)al igual que Gisela (¿por qué no puedo pensar yo que toda la gente que se acercó a Gisela desde ese momento lo hizo por interés?). Ya desde ese momento Almudena cortaba a los que atacaban a Iván en su presencia peor por ello dejaba de dar su opinión cuando el cántabro discutía como por ejemplo en el caso de Loli a la que dijo que no tenía porque dejar de comer en la mesa porque estuviera Iván, que tenia que hacer su vida igual.

Cuando aquella prueba del baile en la que Almudena se enfrentó a Carlitos por defender a Iván Carlos H seguía en la casa , así que nadie podía saber si Iván era querido fuera o simplemente se había salvado de la primera expulsión por el morbo de separar a un matrimonio (como muchos argumentaban).

Cuando la mayoría dio de lado a Iván para posicionarse con Loli la cría se quedó a su lado, sin importarle las consecuencias (si según ellos a Orlando podría acarrarle la nominación el estar cerca de Iván el mismo peligro podría correr Chiky y a pesar de ellos continuó a su lado).

Con el tiempo se mostraban más cercanos entre ellos y en gran parte es porque los demás se alejaban de ellos como de la peste ( Ni Nani, ni Loli, ni Gisela se acercaban a Almudena .

Conclusión: de amistad interesada nada, y el que quiera vender lo contrario que se siente frente a un televisor y visione los vídeos que como suelen repetir los concursantes "todo está grabado", lo que pasa que muchos se empeñan en negar lo que vemos para hacernos creer que somos ciegos, tontos y borregos.

El Gato Encerrado

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10 Marzo 2009

La vida transcurre en Guadalix…(Senador, 05/01/09)

La vida transcurre en aparente calma en Guadalix. Sin embargo, la presencia reina en la casa es la incertidumbre. Nadie (ni dentro, ni fuera), sabe cuando acabará el viaje y aunque para unos (nosotros), el deseo es que se alargue sin que podamos adivinar el final en el horizonte, para otros (ellos), casi cuatro meses de aislamiento están haciendo mella, más que nada porque la cabeza se les dispara en miles de cábalas acerca de cuando y cómo concluirá todo.

Percibo un clima de unión ahí dentro (a pesar de puñales casi invisibles que vuelan a la mínima de cambio). Las ratas se han ido y dentro de esa casa, no duerme ahora mismo, nadie que pudiésemos calificar de vil o malvado, sólo cinco seres humanos, viviendo un sueño, con la lógica y natural ansiedad de llegar el primero a la meta.

Sin embargo, en estos momentos de laxitud y de una cierta proximidad física y emocional (aunque sólo sea por tapar las carencias afectivas y la soledad que se siente en esas circunstancias), no dejan de aparecer (de forma más o menos velada), todos los tics que han ido definiendo la vida de unos y otros dentro de ese laboratorio de almas y sentimientos que es este bendito invento.

El Pirata está triste (más de lo habitual) durante las horas del día. Pero por la noche, la vida vuelve a sus venas, como ese vampiro hambriento que ansía el manto oscuro y la compañía de las risas nocturnas. El sábado, su psicólogo habló con él y el gigante lo interpretó erróneamente, como un pasaje de ida hacia el exterior en esta misma semana que ahora comienza. Desde fuera sabemos que eso no es cierto y muchos esperamos con ansia la llegada del miércoles, para que se vea reforzado nuevamente al volver intacto de esa fatídica sala de expulsiones que separa la gloria del fracaso (desde un punto de vista monetario exclusivamente, puesto que el Príncipe, aún no sabe que lleva los bolsillos cargados de cariño y corazones que han latido junto al suyo y que le apoyarán hasta que las luces de la casa se apaguen y él abandone el último el "edificio").

Su relación con Chiqui es cada día más sólida. Todo momento es bueno para los más sinceros y espontáneos gestos de cariño. Un sofá, un abrazo, una broma, un remojón y un cubo de agua que vuela entre risas y carcajadas de hermandad pura y cariño sin dobleces (en muchos de los momentos de bromas, también está presente Orlando, justo es reconocerlo). Es casi mágico observar como una y otro se buscan a cada momento (casi con necesidad y hambre de calor), preguntando a los demás, dónde se encuentra su "otra mitad" cada vez (perdón "ved", como dice mi garrulo y triste suplantador) que pasan unos breves instantes alejados.

El último detalle (hermoso) de esta maravillosa amistad, se vivió en la tarde del sábado, mientras el Pirata planchaba su ropa y la Cría le hacía la maleta con un cariño y una ternura, sólo posible entre dos seres humanos que no necesitan de palabras para lamerse el alma. Muchos (los de siempre), interpretaron tan dulce gesto como la escena entre un marqués y su chacha (pobres y tristes seres vacíos), sin reparar en el cariño mudo que la escena provocaba entre quienes la mirábamos con los ojos del corazón y los recuerdos de la vivencia personal (la madre, la hermana mayor o la pareja que, con todo el cariño, dobla las camisas del pobre "inútil" que no sabe ni hacerse bien la maleta; después de 40 años casados, siempre es mi madre la que prepara la maleta de mi padre antes de cada viaje). Observando desde mi casa ese pedazo de vida cotidiana (o a ambos, ayer tarde, haciendo juntos unas torrijas), sigo sin entender la mezquindad humana capaz de intentar transformar en su retorcido cerebro, el cariño puro en crítica mal intencionada y ruín.

GH10 son el Pirata y la cría (la relación más hermosa y sincera forjada entre esas paredes desde que el programa existe). Y quién a estas alturas de la película no haya sido capaz de comprenderlo, quizás haría mejor en cambiar de canal, o dedicarse a la contemplación de las rocas y los minerales, porque quizás la vida y las emociones les queden demasiado alejadas de sus intereses personales.

Y las otras tres personas de esa casa, se muestran también cada vez más transparentes (a su pesar), sin poder ya esconderse entre la muchedumbre que hasta ahora ocultaba en ocasiones muchos de sus juegos soterrados.

El Gato encerrado

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8 Marzo 2009

A menudo me pregunto como...? (Caicos, 12/12/08)

Buenos días.

A menudo me pregunto como soy capaz de quedarme literalmente embobado mirando el 24 hrs. Me refiero, lógicamente, a muchos momentos en los que no ocurre apenas nada, o lo que veo en la casa forma parte de la rutina diaria. Imagino que os pasa lo mismo, y seguramente compartimos esa afición de quedarnos literalmente enganchados a la pantalla viendo a este o aquél concursante tomándose un vaso de leche, sentado mirando el techo, fumándose un cigarrillo, o cualquier otra acción que nosotros mismos realizamos a diario sin tanto bombo ni platillo.

Es como enfrentarse cara a cara con nuestra propia realidad. Muchas veces, las cosas más sencillas, con un foco que ilumine correctamente, un marco adecuado, y algo de color aquí y allá, pueden convertirse en algo único y fascinante.

Dentro de esa casa, hay mucho para ver, y el envoltorio que lo rodea es digno del mejor de los espectáculos. Pero no es oro todo lo que reluce. Así, por más color y lustre que demos a algunos personajes o situaciones, o por más que intenten los actores de las mismas enviarnos una imagen determinada, por pura comparación, llegamos a ver lo que realmente interesa y lo que no.

Es como si ponemos juntas una joya auténtica y otra falsa. La copia, podrá pasar por verdadera siempre y cuando no tenga la original al lado. En el momento en que se contemplan juntas, no hay color, y el original siempre destaca por encima de todo.

Así que me pongo el anteojo de joyero, o la lupa de sagaz detective, y me aplico a la tarea de buscar en Guadalix lo más auténtico de entre lo que no lo es tanto.

Lo primero que me encuentro son unas risas estridentes, un tanto fingidas, en el almacén. Diría yo que incluso alguien canta, o destroza una melodía, que es cosa diferente. Vaya, es Palomares. Parece que se lo está pasando bien. A juzgar por la actitud de los que lo secundan, Mirentxu, Carlitos y Julito, puede ser que se estén divirtiendo. O eso parece. Porque miro más a fondo, me ajusto el objetivo, y veo un patrón que se repite, y cuya escenografía, parece perfectamente ensayada.

La cosa, va más o menos así. Empieza Palomares organizando un numerito cuya base es cualquier tontería que os podáis imaginar, desde el color de la ropa que lleva puesta hasta un pájaro que ve pasar volando por la ventana. Entonces, empiezan una serie gritos, gestos, exclamaciones y demás aspavientos, que no tienen ninguna gracia ni talento, y que eso si, van dirigidos en un encuadre casi perfecto a la cámara que esté enfocando en ese momento. El resto de espectadores, primero ponen una media mueca, y luego, casi instantáneamente, esbozan una tímida sonrisa, para finalmente aparentar que ríen, secundando el numerito del aprendiz de payaso. Pareciera que el muchachito en cuestión, quisiera hacerle las gracias a la cámara para quedar por simpático de cara a la audiencia, no vaya a ser que tanto pasotismo como muestra en otros ámbitos le pase factura.

Observando como estoy tan "idílica" escena, escucho en la lejanía unas risas agudas y sonoras que me hacen sonreír casi al instante. Parece otra cosa distinta de lo que tengo delante. Enfilo pasillo hacia el comedor, salgo al patio, atravieso el césped, y entro en el cuarto del jacuzzi. Veo a una criatura pequeña pero fuerte, en manos de un gigante tan tierno como sinvergüenza, intentando sacar la cabeza del agua. Claro, hablo de Almudena e Iván. La Chiqui se parte de risa, literalmente, mientras traga algo de agua, porque no decirlo, e Iván, disfrutando a lo grande, no logra conseguir que la pequeña revoltosa se de por vencida, recibiendo reiterados salpicones de agua que apenas logra esquivar. Mientras, Orlando, mira complacido el espectáculo que le ofrecen de manera totalmente desinteresada y altruista semejante pareja de bufones.

Cuanta realidad ven mis ojos, que risas tan frescas, que poco mirar a la cámara, que ganas de vivir, de disfrutar la experiencia, de no perder ni uno solo de los instantes que disfrutan en esa casa.

Mi lupa de detective, no necesita ajuste alguno. Tras el humor impostado y artificioso de Palomares, secundado en igual grado de falsa complacencia por parte de sus allegados (Mirentxu, por cierto, cada vez lo disimula peor) choca frontalmente con la verdad pura y dura de un trio que se divierte sin trampa ni cartón, y que lleva al extremo opuesto el concepto de la amistad, la diversión y la fiesta.

Vuelvo a la casa, pues oigo ruidos en la cocina.

Mirentxu, Julito y Palomares en el comedor. Parece ser que terminó el numerito del almacén, y mientras el canario y la vasca cocinan, o mejor dicho, Mirentxu cocina y Julito obedece, nuestro tercer miembro de tan singular grupo, limpia sin parar, como poseso, preso de unas ansias dignas del mayor de los respetos.

Pero no es mejor limpiador el que más limpia, sino el que limpia mejor.

O como se puede estar limpiando todo el día y dejarlo todo hecho un asco. Bueno, quizás exagero, pongamos que lo deja todo a medias, porque mirando con lupa este Palomares que todo lo hace a tanta velocidad, pasa la escoba sobre el suelo más que barre, y moja y enjabona los platos más que fregarlos. Y tanto insistir en lo mismo, y tan reiteradamente, sin ningún reparo en impedir que el resto tengan tiempo literal de hacer esas tareas, intriga sobremanera a este cauto observador, que distingue muy claramente entre lo verdadero y lo falso en tan singular personaje, preso de esa opereta burda e infantil con que nos deleita semejante aprendiz de actor.

Mientras, Orlando, vuelve del baño entre burbujas, distraídamente. Parece relajado. Se prepara algo rápido de comer, tiene hambre, y tras servirse y comer pausadamente, se levanta, friega lo ensuciado, y hasta pasa un paño por la mesa. Como podríamos hacer todos y cada uno de nosotros, en cualquiera de esos momentos en la intimidad de nuestro hogar.

Y no hace falta nada más.

Todo cae por su propio peso.

La joya auténtica, la verdad, la espontaneidad que tienen Iván, Almudena y Orlando en cosas tan simples como divertirse o comer algo, o cualquiera de las acciones que acontecen cada día en Guadalix, siempre brillaran por encima de esas alhajas de tan pobre factura que nos ofrece este Palomares al que no me creo ni en pintura. Y mucho menos bajo el mismo techo donde brillan otros tesoros que no necesitan de purpurina ni barniz, su luz es su esencia, lo son todo por sí mismos.

Ahora tengo la respuesta a la pregunta que me formulaba en el inicio del texto. Es la verdad y la pureza de los actos en ciertos concursantes, lo que me hace quedarme casi hipnotizado frente a la pantalla. Caigo rendido ante cosas tan sencillas y gestos cotidianos que tan solo necesitan la autenticidad de las personas que los ejecutan.

Por el contrario, ese cutre video de los Julja, tan preparado y ensayado, apenas logra esbozar en mi una tímida sonrisa, si acaso por vergüenza ajena, y por tanta falta de verdad y frescura en uno de los personajes que lo protagoniza, y por poca personalidad y carácter del otro que se deja llevar.

Y si falso es Palomares, más falsa es la cuadrilla que le ríe las gracias. Si pretenden venderme que son los amigos ideales, de perpetuo buen rollo y que no se meten con nadie (eso dice Carlitos ), lo que no saben es que representan todo lo que no querría nunca encontrarme en esa casa, que anulan y oscurecen todo lo que destaca y brilla, y que no me engancho a su historia ni por asomo.

Será que algún buen joyero, de esos que llevan a cabo los castings de acceso al programa, puso ahí semejante bisutería para que pudiera yo apreciar las verdaderas joyas que brillan en Guadalix. Y esas, no dejan de deslumbrarme día tras día.

Seguiré sacándoles brillo mientras pueda.

 El Gato Encerrado

 

 

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5 Marzo 2009

Nochevieja en la casa de Guadalix (Yatamo-gh, 18/12/08)

 El sueño de muchos de los malos se ha cumplido, pero algo enturbia su felicidad, aunque no por ello dejan de estar felices, su sueño de ver a tres piratas en la final, no pudo ser, los del lado limpio consiguieron meter a uno de los suyos, y no es otro/a que. . tachan!!!! Mirenxtu.

Final, Ivan, Almudena y la yaya.(aunque también es cierto, que piratas solo había dos)

Día de nochevieja.

8:30 am

La Yaya se despierta y mira hacia los dormientes, creo que esta a punto de vomitar, no, se ha tragado el bilis y se dirije al baño.

Se ducha, se pone sus cremas, se peina, se pone los rulos, y una hora y media despues, se va a la habitacion, hace su cama y se va a desayunar en el mas absoluto silencio.

Se pone a limpiar y mientras refunfuña, no hay derecho, estos dos son unos señoritos, se creen que aqui todo se le da hecho, vaya caradura que tienen, pues si se creen que voy a fregar sus platos lo llevan crudo, de eso nada.

Se pone a pasar el aspirador y por primera vez, veo una sonrisa en su rostro, se va con el directamente al dormitorio y se pone a pasarlo por detras de las camas de Ivan y Almudena, ambos abren un ojo, miran a la yaya, se miran entre ellos, se rien, y se vuelven a dormir.

La Yaya sale escupendiendo pestes, creo que va a vomitar, pues nop, se ha vuelta a tragar la bilis.

Las 12:30 pm.

Almudena se despierta, se estira, mira a ivan, pone sonrisa picara y se tira encima de este, ivan se rie y la pilla en volandas, vas a ir derecha a la ducha, chiky grita entre risa y risa, y dice capul. . sueltame!!!

La suelta no sin antes darle un besito de buenos dias, ella feliz se va al baño, se hecha agua en la cara, se lava los dientes, se mete en la ducha, grita al sentir el agua templada, sale con su toalla y sus tacones y se va para la cocina.

Ve varios platos y vasos y mientras canta "que la detengan" los friega. Se pone su desayuno y se le une Ivan, especulan sobre que estaran haciendo sus amigos y familiares hoy, sobre que sorpresas les tendra preparado el super, mientras charlan, pasa la yaya con cara de pocos amigos, ambos la miran, se sonrien y siguen hablando de sus cosas.

El super les informa de que esta noche habra fiesta, ambos se ponen en pie y gritan de alegria. La Yaya, interrumpe al super y pregunta que les piensan dar de comer? Si es jamon, que sea de pata negra y no de esa que venden en cualquier supermercado. Los otros dos se miran y dicen, super, a mi del que sea, mientras venga acompañada de algun cava!!

La Yaya se va para el almacen y se prepara su ropa para la noche.

Almudena hace varios desfiles para Ivan para ver que le puede ir mejor para esa noche, el le toma el pelo de vez en cuando, ambos se rien, se pelean, la pilla en brazos y la lleva al jacuzzi, la tira con ropa y todo, ella rie y se mosquea a la vez, le llama en plan sexy y le dice que se una, el dice que si, pero antes se cambia, ella se rie y le vuelve a llamar capul. .

Ahi pasan una buena hora, contando anecdotas, experiencias, como ven la casa ahora que esta tan vacia, se acuerdan de sus compañeros, y compartan durante un rato el silencio.

Llega la noche, ambos estan algo ambientaditos, se pegan unos bailes, se retan para ir al confe a pedir por ultima vez mas bebida, se parten, y se van para el confesionario (lo que alli pasa, no lo vemos, supongo que saldra en el resumen)
Mientras tanto la yaya se fue al cuarto, son casi las doce y ella tiene sus uvas preparadas, en pijama espera que den las doce.

Tocan las campanas, los amigos lo celebran entre risas, abrazos y un beso en la mejilla, se miran a los ojos, se felicitan, y una lagrima escapa cuando brindan por aquellos amigos que ya no estan, ahora van a la habitacion, la yaya esta ya en la cama, quieren desearle un feliz año nuevo, por lo que se acercan y en voz baja preguntan, mirenxtu, estas despierta.

Esta se quita el antifaz y GRITA AL SUPER, que haga algo, que ya no lo puede soportar mas, que no tienen verguenza.

Ambos se quedan blancos, le dicen que solo deseaban darle una felicitacion y se van para el salon.

Alli, critican la actitud de la yaya, y se auto-califican de gilipichis por haber pensado en una idea tan absurda, se miran, y acaban sonriendo.

Durante horas, nos hacen reir con sus tonterias, y antes de que las luces se apaguen, se les ve abrazos en el sofa.

El gato encerrado

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4 Marzo 2009

”¿Te imaginas que en la final...?" Senador (16/12/08)

Pirata borracho, artista de la fiesta, triste enamorado de corazón roto, con llagas en el alma que nunca se curarán. ¿Cómo puedes hacerme llorar con tus penas y a los pocos instantes, conseguir que estalle en una brutal y franca carcajada, como cuando era niño y aún creía que los payasos eran de verdad? Pocas veces he asistido al "Prodigio" en mi vida, a esa sensación indefinible de pura empatía con un ser humano, a la loca metamorfosis de sentirse uno en pura comunión y complicidad con otro. He emborronado durante semanas cientos de folios y ni por asomo he llegado jamás en una sola de mis patéticas líneas, a arañar siquiera la superficie de tu naturaleza mágica. Soy incapaz, ni por un momento, de transmitir todo lo que me haces sentir, inútil para explicar como me indigno ante los que te atacan con navaja barbera y como me emociono ante los miles de palabras salidas del corazón de tantos que te siguen en tu camino.

Saldrás de ahí, si dios y el demonio quieren, con una bolsa lleno de doblones bajo el brazo y ni siquiera serás remotamente consciente (ni llegarás a nunca a saberlo), que muchos hemos llorado y reído con tus lágrimas y tus risas, olvidando los problemas cotidianos y las pequeñas y grandes derrotas de nuestro día a día.

Quizás sea mejor que nunca lo sepas, porque tal vez esa vida y esa humanidad exenta de artificio que te sale del alma, fuese incapaz de asimilar tanto cariño desinteresado y puro. Vive tu vida, pirata, sé muy feliz y encuentra por el camino a la verdadera mujer que te haga cosquillas en el corazón. A nosotros nos bastará con haberte acompañado en el camino y haber vivido cada segundo de esta historia en tu compañía.

Y ese es un premio que ni todo el oro del mundo puede comprar, porque nadie es capaz de dar dinero suficiente para pagar la alegría y los sueños.

"¿Te imaginas que en la final estemos tú, yo y Orlando?", le decía ayer la cría, en el rincón de pensar.

"Yo creo que nos van a cepillar antes", contestaba cínico y burlón el Pirata, ignorante de todo lo que está pasando aquí fuera.

"Pero soñar, no cuesta dinero", remató ella, con un brillo de pena en sus ojos.

No, pequeña, soñar es gratis, o al menos es tan poco lo que cuesta en proporción a lo que se recibe, que es casi un precio ridículo y simbólico.

No os preocupéis por nada más que no sea "vivir", porque nosotros, ya nos encargamos de "trabajar" para vuestros sueños. Y mientras sigáis soñando, somos muchos locos los que soñamos a vuestro lado.

Buenos días a todos. Y como decía el poeta "Arriba los corazones". Hay un Príncipe camino de ser Rey.

El gato encerrado

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27 Febrero 2009

”Iván es el puto amo. Es Dios.” (Senador 23/01/09)

Lo más curioso del caso es que yo jamás inventé esa frase. Fué un mensaje aparecido en el 24h, la noche de la bronca entre Gema y el Príncipe y alguien (en este lugar), pensó que el mensaje podía haber sido mío y lo comentó. Yo dije que no había tenido nada que ver, pero aún así, me lo adjudicaron.

Ayer, cuando vi al Gigante, firme, regio, sin perder la calma, defendiéndose de las estocadas, sin dejar de mirar de frente y destrozando en dos sencillos golpes de florete a cualquiera de sus adversarios (esgrimiendo por cierto, los mismos argumentos que muchos hemos defendido aquí), las palabras que han sido el santo y seña de la PPI (exageradas por supuesto, pero perfectamente representativas de toda nuestra guerra de cartón y de nuestros juegos de niño), cobraron todo su pleno significado.

Ganó el Príncipe, coronado Rey de Guadalix y de Gran Hermano y todo fue como siempre lo habíamos soñado.

Cuando en torno a las 23:35 de la noche, Iván Madrazo atravesaba una especie de puerta de papel (sorprendido, como un crío asustado que no sabe ni siquiera donde se hallaba) y (sin tener la más remota idea de que su nombre estaba ya escrito con letras de oro en la historia de este maravilloso juego de la vida) peguntó a la primera persona que se encontró en su camino que si había ganado... en ese preciso momento, mi corazón se desbordó y ya no pude más. Llorando como un crío, con el teléfono en una mano, el portátil en la otra y la garganta hecha un amasijo de emociones y sentimientos, fije mis ojos en la pantalla, olvidándome de todo lo demás y le ví explotar de alegría, como un crío que ha ganado el premio más maravilloso que en la vida pudo soñar.

Jodido pirata, una vez más, me volviste a poner del revés, con cada uno de tus detalles. Con cada gesto franco y natural, una mirada, una caricia, docenas de lágrimas (que te esfuerzas en contener, con el rostro contraído), enamoras, seduces de forma inconsciente e hipnotizas sin saberlo, regalando la vida y las sonrisas a cientos de miles de seres humanos. Tuyo es el poder innato de teñir de luz las sombras y llenar la oscuridad con el resplandor más fascinante que nadie pueda imaginar.

Hasta el último momento, volviste a repartir cariño sin pedir nada a cambio, desde el gesto hermoso de preguntar si se podía votar dos veces en las líneas que os pusieron (votando finalmente a la Cría cuando tuviste que elegir), hasta todos y cada uno de los detalles cómplices que viviste en el plató, con Liz (te quiero, le dijo la Rubia Malibú), el abrazo con Raquel, German, Palomares, Eva (sé que estos fueron de corazón), pero por encima de todos las lágrimas de esa Cartagenera Morena que te acompañó en tu gran momento de gloria.

Ya has ganado Pirata, la fiesta terminó, las luces se apagaron tras tus pasos. Pelusilla rió, Karla fue feliz en su mayor día de gloria (de momento) y esta horda de Piratas furibundos que se han dejado la piel en el camino, soñando, riendo, sufriendo y luchando, dejo escuchar todo su estruendo canalla gracias al corazón de esa Mercedes Milá a la que JAMAS, le podremos agradecer todo el cariño que nos da semana tras semana sin esperar nada. Ella sabía (el aun no, pero quizás ya se esté enterando poco a poco) que pocos veleros corsarios habían sido tan fieles al pirata, como este viejo navío. Y en la hora de la Victoria fue hermoso estar allí (todos y cada uno de nosotros). Incluso la dama maravillosa que sin temor, defendió a su feriante desde un principio (Vicky Sans), tuvo la presencia que su coraje merecía.

Fue la noche más hermosa, el sueño cumplido, la confirmación real y tangible de que GH (como dice el bendito Pirata) es "Es una fábrica de hacer felices a las personas" y la prueba de que soñar, es el único comienzo posible para vivir todas aquellas promesas que quizás nunca llegaron a realizarse. Una vez, hace cuatro meses, unos pocos tuvimos un sueño loco. Ayer noche, los cañones marcaron la materialización del mismo y la felicidad expresada en el rostro del ser humano más bueno, sincero y tierno que haya pasado jamás por esa casa. Esta vez, los buenos SI HAN GANADO y por fin, un tipo sencillo desprovisto de disfraces o estrategias, ha dinamitado a los falsos, a los cobardes y a todos aquellos que pretendieron vendernos el mismo rancio producto prefabricado de cada año.

Y esta vez SI, uno de los nuestros ha ganado GH.

Llego al (casi) final del recorrido, completamente seco de palabras. No me queda nada dentro pues todo me lo he dejado en el camino. No he querido guardarme nada, porque cada palabra que ha salido de mi corazón, necesitaba cantar la gloria de un ser humano que me ha emocionado como jamás lo había hecho nadie a través de una pantalla de televisión. Y no lo ha hecho por las risas, ni siquiera por las lágrimas que a veces ha derramado. Me ha robado el alma, porque he visto en sus ojos y en sus formas, una bondad que pocas veces he sentido en un ser humano.

Todo lo demás sobra. Sería más de lo mismo, dejarían de tener fuerza (si es que alguna vez lo tuvieron), todas y cada una de las tiras de mi alma que he dejado en esta casa. Nada de eso importa. Lo único que cuenta, es que el desterrado, el Príncipe en el que nadie creyó jamás en los albores de todo esto, ayer noche fué coronado Rey absoluto de Guadalix.

Y, por desgracia, nunca jamás volveré a vivir una historia como esta.

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27 Febrero 2009

"Mi pirata, mi principe..." (Senador 24/01/09)

Mi Pirata, mi Píncipe, mi Gigante... mi Rey... llorando como un niño. Mi Cría derramando con él lágrimas imposibles de contener. Mi Mercedes (siempre hermosa), dejándose el alma en este derroche de vida, imposible de concebir sin su presencia. Mi Gato y mi Princesa Vicky, pertrechados de forma anónima entre las gradas llenas de público. Mi Elle (la primera en soñar con esto) y ese maño loco que (por un azar del destino obró el milagro), flotando en el aire.

Y mi Pelusilla, (esa niña de trenzas imposibles, llena de dulzura, ternura, coraje, sensibilidad y sueños, la que un día creyó en las hadas y en los cuentos de príncipes con final feliz y fundó una plataforma, durante el recreo, mientras otros no sabíamos siquiera a qué jugar, sin llegar a imaginar jamás que algún día se convertiría en lo que ahora es), llenándolo todo con su presencia invisible y poderosa, abrazada a más de 1.600 piratas que una vez se conjuraron para llegar unidos hasta la Ciudad Esmeralda, felices de haber descubierto el mundo de Oz entre las paredes de una casa de la sierra.

Hay momentos (segundos, casi breves minutos arrancados al tiempo), en los que desearía quedarme a vivir para siempre, protegido de todo, a salvo de monstruos y miedos, ajeno a todo tipo de dolor. Son esos instantes en los que sientes que tu cuerpo no pesa, porque simplemente has olvidado que lo tienes, mientras vuelas por encima de las nubes, como un pájaro errante que ha encontrado un lugar en el que ser feliz. Supongo que así debe ser el paraíso, una especie de estado mental de total felicidad, en el que todo lo que has soñado desfila antes tus ojos y se hace carne física, para que puedas alargar tus dedos y tocarlo aunque sea sólo unos pocos segundos antes de que se desvanezca.

Todo eso y mucho más (igual de imposible de definir con toscas palabras y vanas pajas mentales), es lo que nos ha regalado Iván Madrazo durante cuatro meses, desde los lejanos días en lo que nos fijamos en él (fuimos nosotros los primeros, aunque carezca de importancia ya), hasta el instante en que, atravesando una pared de papel, llegó a la gloria y se convirtió en leyenda.

Todo esto puede parecer una exageración para muchos, mera palabrería y fuego de artificio con la única intención de tejer arabescos vacíos en forma de palabras. Leyenda, príncipe, rey, pirata... sarta de sandeces dirán muchos.

Y yo les diría: volved a vuestro mundo racional de piedras y acero, en el que los sueños sólo sirven para los niños y en el que os habéis negado hace mucho la capacidad de emocionaros con algo tan simple y tan hermoso como la sonrisa franca de un desconocido. Puede que toda mi palabrería suena barata y afectada, tal vez resulte una pobre payasada incapaz de transmitir todo lo que siento. Pero cada gota de mi alma está en mis palabras, toda mi verdad está encerrada en estas letras y en las que día a día he dejado impresas (con mayor o menor acierto) sobre un papel en blanco. Iván Madrazo me ha dado la vida durante más de cien días (junto con esa cría de tacones amarillos que ahora sueña con ser portada de Interviú), he soñado, llorado, reído y surcado los mares a su lado, embarcado en el que quizás haya sido el mayor sueño de mi vida (y quizás el único que he visto cumplido por completo, sin el más mínimo pero). He mal dormido viéndole, derrotado cada día y vencido por el cansancio, sin poder apagar la pantalla que le ha acercado a mí, convertido en mi obsesión enfermiza, sin posibilidad ni apetencia de buscar el más mínimo sustituto que lo arrancase (aunque fuera durante unos breves instantes) de mi pensamiento. Y he traspasado la medianoche, tratando de dar formas a las palabras que él (y Chiqui) me han regalado con total e inconsciente generosidad a lo largo del camino, dándome lo más hermoso que un ser humando puede dar a otro: un trozo de sus vidas.

Y ahora estoy seco. Sin más ideas en mi cabeza. Con toda la cruel lógica del mundo (por cierto), porque todos mis cuentos, mis historias, mis pequeñas y casi pueriles palabras, han existido solo por y para ellos.

Nunca he sabido inventar de la nada, enfrentarme al papel en blanco y crear algo que surja de mi imaginación. Siempre he necesitado vampirizar y absorber la energía vital de otros, como un voyeur que espía desde las sombras, sediento de la vida con la que otros nutrían mis palabras.

En estos cuatro meses, todos los habitantes de esa casa (sin excepción), han sido mi alimento. Unas veces me han hecho odiar, otras sentir el más inmenso de los desprecios. Pero siempre he vivido de la energía de aquellos que me han removido las entrañas de una u otra forma. A todos ellos les debo mis palabras, mis puñales y mis caricias, mi miel y mi veneno.

Pero a esa cría llena de magia, de lágrimas francas y sinceras y (sobre todo), a ese Pirata que me ha robado el corazón, les debo toda la felicidad que he sentido en estos cuatro meses (que siempre recordaré como los más especiales de mi vida).

Y ellos (que lo sepan de una vez sin más historias, si es que en algún momento llegaran a leer esto), no me deben absolutamente nada ni a mí ni a nadie (espero que lo sepan y no lo olviden jamás).

Sé que dentro de unos pocos meses esa casa volverá a llenarse de vida. Otros seres buscarán la gloria entre esas paredes y se embarcaran en una aventura incierta que volverá a atraparme una vez más. Y sé que me emocionaré con alguno de ellos y trataré de dejar mi corazón en mis palabras una vez más (sin mérito alguno, no sé escribir de otra forma). Pero también sé (con esa claridad con la que se saben ciertas cosas que nacen de muy adentro), que jamás nadie volverá a hacerme sentir todo lo que me ha hecho sentir Iván Madrazo, Pirata canalla y llorón, con su loro en el hombro y su cría de la mano, entrando en el enésimo bucle de su charla infatigable y seductora.

Nunca habrá nadie como tú, hermoso Príncipe. Tú has sido todo y sin ti, sólo hay sombras y actores que jamás volverán a revolverme el alma como tú lo has hecho.

Cuando el sábado por la noche, después de que una corte de mercaderes harapientos consiguieran arrancarle al Príncipe lágrimas de sangre, mostrándole un obsceno (y totalmente fuera de lugar) video que no sé aún como tuvieron la indecencia de enseñarle (tonto de mí, aún pensaba que les quedaba un gramo de decoro), la persona que estaba a mi lado (que ha sido mis ojos y mis oídos durante largas horas del 24h), me dijo: "No nos hemos equivocado con él". Y yo, le respondí sin pensarlo "Lo sé, jamás he dudado de eso".

Pero ahora la fiesta ha terminado y esta vez (contradiciendo a Leonard Cohen) "los buenos ganaron". Y lo que queda a partir de este momento son los mercaderes que intentarán subir un punto de share a su costa (en vomitivos programas como el del sábado), sanguijuelas que tratarán de sacarle todo lo posible e incluso fans enloquecidos que se piensen (equivocadamente) que el Pirata les debe algo.

Y esa no es mi guerra. Yo sólo he luchado por los sueños.

Así que hago mutis por el foro y me despido aquí (aunque espero volver en unos días pero no en esta semana, puesto que tengo temas laborales que ya no puedo posponer), esperando que mi despedida suene a un "hasta luego", porque (si dios quiere), estaré aquí para GH11 (el comienzo de una nueva era).

Te deseo, Pirata, que sepas navegar en aguas turbias (no por miedo a que cambies, eso sé que jamás lo harás, si no por el temor de que alguien pueda hacerte daño), que tu amistad con la Cría no se rompa nunca y que encuentres en tu vida, aunque sólo sea una décima parte de toda la felicidad que a nosotros nos has dado. Te aseguro que con eso, serás el hombre más afortunado del mundo.

Y creo que toca el momento de una pequeña reflexión final y de los agradecimientos.

Cuando allá por mediados de año, mi amigo Gato me dió la noticia de que se trasladaba a este hotel de cinco estrellas, sentí una inmensa alegría por él (quizás ha sido la mayor alegría que jamás había sentido por el éxito de otro ser humano), pero también sentí mucho temor por todo lo que estar en una casa tan grande podía conllevar (no a nivel de independencia; siempre supe con toda la certeza del mundo que mi Gato nunca trabajaría "al dictado" de nadie). Hoy a cuatro días de haber finalizado todo, confieso que todos mis temores fueron una tontería sin el más mínimo fundamento. Hemos sido muchos más que antaño, pero el calor y la sensación de hogar, ha sido aún mayor que nunca.

En cuanto a los agradecimientos, al igual que hice el año pasado, he decidido no nombrar a nadie, para así poder nombraros a todos. Mi cabeza me juega siempre malas pasadas y no me gustaría bajo ningún concepto que, una simple cuestión de memoria fuese interpretada por nadie como una falta de cariño. A todos los que en alguna ocasión me he referido y a todos aquellos que por falta de tiempo no he podido hacerlo, os doy las gracias de todo corazón y uno por uno. No os nombro, pero sabed que a cada uno de vosotros, os llevo en el corazón (y no es ni un tópico ni una frase hecha). A algunos me los llevo en el bolsillo (a alguno en el alma) y ya hemos abierto las "puertas", pero a todos (a todos) os tengo en el recuerdo.

Sólo (si me permitís) dos agradecimientos puntuales que ni puedo ni quiero dejar de hacer explícitos:

A mi Gato, por haberme permitido estar a su lado (siendo uno más) y por haber soportado todas mis neuras, paranoias y ataques de pánico (a parte de mi continuo bombardeo se sms y mails): tío, eres más que un amigo. Eres mi hermano.

Y a mi Mercedes Milá, a la que jamás podré devolver todo el cariño que me ha dado a lo largo de esta edición y que me hizo dos regalos que jamás podré pagarle. Uno, ya lo sabéis todos y el otro queda para mí (y muy pocos más lo saben). Sin ti, GH sería hace años un recuerdo, preciosa. Ojalá alguien algún día alguien pueda pagarte todo lo que por nosotros has hecho y haces cada día.

Y sin más, el payaso abandona el escenario. Con un sonrisa en la cara, que sólo trata de ocultar las lágrimas que a punto están de correr la blanca pintura con la que día a día se disfraza para ser más que nunca él mismo.

Sed todos inmensamente felices.

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25 Febrero 2009

Frases de Iván y Chiqui

Iván
“No es cuestión de convivencia sino de competencia”
“Menuda comedia”
“Me quedo más a gusto que un arbusto”
“Al tiempo, tiempo le pido y el tiempo, tiempo me da…”
“El que tiene el rabo de paja, al final se le quema”
“El que no tiene luz propia tiene mala sombra”
“No me vengas con batallas”
“Más se perdió en Cuba y vinieron cantando”
“Punto y pelota”
“Fuchi”
“Que ganao, que ganao!!!”
“Lo que esta a la vista no hace falta candil”
“Esta es tonta hasta almorzar”
“Enseñando la cara A y la cara B”
Almudena
“ASÍN DE CLARO”
“No me calientes la cabeza”
“La verdad”
“Flipao..”

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